EL SUELO, UN ELEMENTO VITAL DE NUESTRA DECORACIÓN.

El suelo tiene la posibilidad de transformar una estancia. Cambiar el suelo de nuestra vivienda, la hará rejuvenecer. Actualmente existen muchas posibilidades para cambiar el suelo sin necesidad de realizar costosas y molestas obras. Poner un suelo laminado o parquet o bien optar por un suelo vinílico  transformarán por completo nuestra vivienda y le darán un aire más cálido y acogedor.

La ventaja de estos pavimentos es que pueden instalarse sobre el suelo existente, lo que abarata mucho el cambio y las molestias de la renovación, ya que no hay que retirar el suelo anterior, ni sacar runa. Es mucho más rápido.

En cuanto a estilo, los formatos XXL, es decir extra largos, arrasan tanto en suelos laminados de gran confort como parquet de madera maciza. ¿la causa? Estas lamas de un largo especial son muy atractivas visualmente y dan mayor sensación de amplitud y espectacularidad. En cuanto color, los diseños rústicos o envejecidos entran con mucha fuerza esta temporada. Los acabados mate naturales en distintos tonos de robles y los tonos blanqueados copan el “hit parade” de suelos de madera y laminados. La tendencia es que el tono de la madera baje de intensidad incluso se aclare con sutiles pátinas blancas que dejan la veta a la vista. Es un estilo “cottage” que se traslada a los espacios urbanos con suaves robles y decapados de lamas anchas.

¿Suelo de madera natural o laminado?

El parquet de madera o “parket” es el suelo más tradicional. Los suelos de madera son los más naturales y cálidos. Las tarimas flotantes quedan preciosas puestas en una vivienda y la revalorizan. Sin embargo, el suelo de madera tiene la desventaja de que su coste es mayor que el de otras alternativas y no es tan resistente a las rayaduras como un parquet sintético.

Los suelos laminados son resistentes y hoy en día es el pavimento más vendido porque sus diseños son realmente bonitos y existe una variedad decorativa alucinante. Hay de muchas calidades, pero no se deben dejar engañar por las “gangas”, porque cada suelo laminado tiene su calidad. Esta calidad es un conjunto de variables, no sólo la típica AC4, AC5…ó AC6 que es la resistencia al desgaste, hay que tener en cuenta el sistema de anclaje, el grosor de la lama, la calidad de la marca, si es antiestático, etc. El diseño también marca la diferencia en un parquet laminado.

Por último también están los suelos vinílicos que están entrando muy fuerte en el mercado. Son suelos con un diseño cada vez más logrado.

Y tu ¿ ya has pensado que suelo vas a elegir?

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